miércoles

Ponen en circulación libro Historia de La Vega RD

LA VEGA. La Academia Dominicana de la Historia y el Archivo General de la Nación (AGN), pusieron en circulación las obras del doctor Guido Despradel Batista, en la culminación del centenario de su natalicio.

Además hubo un conversatorio sobre la vida y obra de este hombre de la ciencia y las letras dominicanas. Durante la actividad fueron entregados a la Biblioteca Municipal que lleva su nombre una cantidad de libros editados por las dos instituciones, así como también por el Centro León.

El acto fue efectuado en el auditorio de la Cooperativa Vega Real.

Las obras, una compilación realizada por el profesor Alfredo Rafael Hernández, editada en dos volúmenes I y II, así como también una nueva edición corregida de la historia de la Concepción de La Vega.

El conversatorio estuvo a cargo de los señores Alfredo Rafael Hernández y Raymundo González. Hablarón del Guido Despradel Batista, médico, historiador, antropólogo, ensayistas, músico y periodista.

Como publicista se debena su pluma trabajos de incalculable valor, los cuales son reveladores e su talento y la consagración a los estudios, distinguiéndose en las luchas estudiantiles en favor de las reformas universitarias presidiendo la Asociación Nacional de Estudiantes Universitarios, fue profesor titular en la facultad de Medicina en la Universidad de Santo Domingo por 19 años, siendo miembro correspondiente de la Academia Dominicana de la historia.

Cuando fue electo como miembro de número presentó un estudio sobre el papel revolucionario de Juan Pablo Duarte, pero como en su ponencia no mencionó a Trujillo, se le impuso a la Institución su retiro, poco después fueron desalojados de la Academia todos sus miembros que retornaron después de decapitada la tiranía.

El evento se inicia con la bendición a cargo del padre Nelson Pichardo y luego las palabras de bienvenida a cargo del presidente de la Academia Dominicana de la Historia, Emilio Cordero Michel. Las ponencias de los expositores versó sobre la vida y obra del eminente médico e intelectual vegano.

En la conferencia resaltaron las dotes de intelectualidad y la calidad humana del Despradel Batista. Alfredo Rafael Hernández, hizo un recuento pormenorizado de la vida del vegano ilustre desde su nacimiento
el 20 de septiembre de 1909 hasta su muerte ocurrida en la ciudad de Santo Domingo el 4 de julio de 1959.

Como escritor Desprdel Batista produjo incalculables trabajos historiográficos y científicos entre los que se pueden señalar Duarte, bosquejo histórico y Aporte de la familia Duarte Díez a la independencia dominicana; Historia de la Concepción de La Vega; Estudio de la Etnografía de la República Dominicana; Hostos en la República Dominicana; Bobadilla, biográfica y critica; (sobre esta obra sus ejemplares fueron quemados por el propio autor, solamente quedó uno y está desaparecido, no se sabe quien lo tiene, siendo la biografía
más acabada sobre este polémico personaje de la historia dominicana).

Otros trabajos del escritor vegano fueron Por la Patria; Los Héroes de 1844; un ensayo: Raíces de Nuestro Espíritu.

Muchos de sus artículos fueron publicados en La Palabra y Renovación, de La Vega; Listín Diario, La Opinión y La Nación, en Santo Domingo, así como en otras revistas nacionales y extranjeras.

En el acto estuvieron presente representantes de la Academia Dominicana de la Historia, del Archivo General de la Nación, del Centro León, su presidente Emilio Yunén, familiares de Despradel Batista, en la persona de su hija Ritalena Despradel, sus nietos y otros familiares, representantes de entidades educativas de aquí, como Hugo Estrellas, Francisco Torres Petiton; en representación del Ayuntamiento estuvo Odina Pérez, secretaria del Consejo de Regidores, así como Joel Martínez, director de la Oficina de
Planeamiento Urbano.

Fuente: ciudadlavega.blogspot.com

viernes

Rio Camu

Rio Camu: Este río, leyenda viviente y principal fuente acuífera ligada a la vida y a la historia de La Vega, agoniza ante la indiferencia de todo un país indolente. El río Camú, regalo maravilloso de la naturaleza, el cual abraza la accidentada anatomía de la ciudad de La Vega, saciando la sed de todos los municipios a los que toca, especialmente la de los terrenos agrícolas de las ubérrimas tierras del valle de La Vega Real, sigue sin dolientes que clamen y trabajen por la detención del vil asaltado de que ha sido victima.

El Camú, agua donde fueron bautizados los primeros cristianos del continente americano, también fue utilizado en los principios del siglo XIX para transportar las mercancías y productos agrícolas que dinamizaron la economía de esta región, para lo cuales eran usadas goletas y barcas con base plana a fin de evitar que se atascaran en los puntos de poca profundidad.

Hoy, los veganos de manera inconsecuente e injustificada hemos cambiado su curso y su historia. Hoy el Camú no es más que un lugar ensuciado y contaminado al cual le han extraídos de sus entrañas indiscriminadamente arena, grava y cascajo, maltratando y deforestando su cuenca y agotados casi todos de los arroyos que lo alimentan.

Este crimen, contó con la complicidad de una población que por miedo o complicidad se mantuvo en silencio, unos por temor a la represalia de los sicarios de la tiranía y otros por los beneficios que obtenían de esta. Solo dos prestantes damas de esta sociedad se atrevieron a oponerse a esa acción, mujeres ejemplares que enarbolaron el estandarte de la dignidad. Ellas fueron la profesora Rhina Espaillat y la señora Delia García Godoy, las cuales por su posición fueron apresadas y vejadas por el régimen. Estas fueron las únicas voces de indignación que se escucharon, por lo que merecen hoy nuestro respeto y consideración.

Hoy esta generación ha pagado muy caro esta acción y las consecuencias han sido la-mentables en pérdidas de vida humanas y daños materiales, el río se ha cobrado el mal que le hicieron los de ayer y se cobrará la indiferencia e irresponsabilidad de los ciudadanos de hoy.

El Camú, el principal río de la provincia de La Vega, nace en la Cordillera Central, en la loma de la sal, en la reserva de ébano verde, haciendo un reco-rrido por las llanuras veganas y del Cibao Central de 101 kilómetros, desembocando en el Yuna, en la provincia de San Francisco de Macorís. Sus afluentes principales son: el río Licey, con 64 kilómetros, Jima, con 39, y los arroyos Yamí, Bayacanes, Pontón, Guaigüí y Cenoví. Su cuenca, ubicada entre los paralelos 8-05 y 18 –21 de latitud norte y 70-30 y 70-38 longitud oeste, con un área de 2,351 Km2, donde habitan más de 375 mil personas, con una densidad de población superior a 145.9 habitantes por kilómetro cuadrado.

La salvación del Río Camú es una obligación de todos los veganos y de todos los dominicanos, sin distingo de posición social, económica, política, religiosa, en fin es un compromiso impostergable de esta ge-neración. El grito de guerra ha sido lanzado, ojala que seamos capaces de reflexionar sobre esta desgracia. Ojala que el Estado dominicano preste la importancia que el Camú merece. ¡La muerte del Camú será la muerte de La Vega!.

martes

Virgen de Las Mercedes

La Virgen de las Mercedes (o, de la Merced) es la Patrona de la República Dominicana. Su devoción por parte de la población católica del país se inicia casi desde el descubrimiento de la isla.

El título mariano la Merced se remonta a la fundación de la Orden religiosa de los mercedarios el 10 de agosto de 1218, en Barcelona, España.

San Pedro Nolasco funda una orden dedicada a la merced (obras de misericordia). Su misión particular era la misericordia para con los cristianos cautivos en manos de los musulmanes. Muchos miembros de la orden canjearon sus vidas por la de presos y esclavos. San Pedro fue apoyado en tan extraordinaria empresa por el Rey Jaime I de Aragón.

San Pedro Nolasco y sus frailes eran muy devotos de la Virgen María, tomándola como patrona y guía. Los mercedarios querían ser caballeros de la Virgen María al servicio de su obra redentora. Por eso la honran como Madre de la Merced o Virgen Redentora.

En el capítulo general de 1272, tras la muerte del fundador, los frailes oficialmente toman el nombre de La Orden de Santa María de la Merced, de la redención de los cautivos, pero son mas conocidos como mercedarios. El Padre Antonio Quexal, siendo general de la Merced en 1406, dice: "María es fundamento y cabeza de nuestra orden".

Siendo Gobernador de La Española Don Diego Gómez de Sandoval, el 8 de septiembre de 1615 ocurrió un fuerte terremoto (de grado IX en la escala de Mercalli) en la isla, con numerosas réplicas durante por lo menos 40 días. La ciudad de Santo Domingo fue severamente afectada, muriendo alrededor de 24 personas. Entonces el Cabildo de Santo Domingo declaró a la Virgen de las Mercedes "Patrona de La Española".

Su culto se celebraba en los aniversarios del mencionado terremoto, 8 de septiembre. En 1740, por Real Cédula, su festividad fue cambiada para el 24 de septiembre.

Con la Independencia nacional, en 1844, la Virgen de las Mercedes fue declarada como Patrona de la República Dominicana. En el país, su santuario se encuentra en un pequeño cerro, el Santo Cerro, a cuyo pie se encontraba la antigua ciudad de La Concepción de La Vega (La Vega Vieja).

Además de ser la Patrona de la República Dominicana, la Virgen de las Mercedes es patrona espiritual de varias ciudades del país y que, por lo tanto, celebran sus fiestas patronales los días 24 de septiembre de cada año. Algunas de esas ciudades son Cabrera, Constanza, Hato Mayor, Imbert (Bajabonico), Pimentel y Sabana Grande de Palenque.

lunes

Juana Satitopa

Juana Trinidad (Juana Saltitopa) nació, como su hermana Mercedes, en Jamo, sección de La Vega, durante la ocupación haitiana, en cuya época allí: "la agricultura prosperaba a pesar de la esterilidad del medio,... ", según un informe del Capitán Faustino Tapia, a cargo de dicha sección.

En medio de esa vida vegetativa creció esa muchachita Juana, vivaracha y saltarina, de donde le vino el mote de Saltitopa, pues le gustaba trepar árboles para recoger sus frutos y saltar de rama en rama. Su hermana Mercedes era por el contrario de temperamento sosegado y no era amiga de aventuras; sus actividades no rebasaron las ocupaciones caseras (Rufino Martínez).

Rufino Martínez dice: El apellido Saltitopa, tenido como tal hasta cumplido el siglo de la República, al extremo de que a una hermana de la heroína se la llamó Juana Saltitopa, no existió nunca; fue un mote ocasional por maneras personales de Juana,..." Y más adelante, refiriéndose a Mercedes, agrega: "Se tiene por muy posible o casi cierto que el apellido de esta hermana es Trinidad".

El historiador Ubaldo Gómez Moya, en una carta publicada el 22 de mayo de 1937 en "El Progreso" de La Vega, escribió (Despradel Batista):

Siendo yo niño oí a mi segunda madre Magdalena Sánchez de Espínola motejar con el calificativo de Saltitopa a las muchachas vivarachas. Sabrás que en aquellos tiempos una mujer en una tropa se consideraba de no buena reputación.

Y continúa Ubaldo Gómez Moya:

Bríjida Minaya -alias- Mamá Billa, Nazaria Santos Vda. Meléndez, Chicho Trinidad y Miguel Fernández la conocieron personalmente y me expresaron que ella era natural de Jamo de esta Común, de color indio y de regular estatura.

Juana era, cosa rara en su época, liberal, montaraz, ruda en sus gestos y sus acciones, e imponía sus criterios y sus deseos aún sobre los muchachones que hechos ya hombres se veían obligados a prestar el servicio de concrispción militar que imponían las autoridades haitianas al cumplir la edad de los 16 años.

Así se formaron las milicias cívicas de la Era de la Ocupación occidental. El Jamo no era una excepción y así vemos como Marcos Trinidad, para 1843 y con el grado de Capitán, era el Comandante de la Compañía de Milicianos del Jamo, cuya participación en las luchas independentistas, iniciadas un año más tarde, le darían fama y resonancia de ardoroso patriota y audaz combatiente. (Hungría Morell)

[Aunque Hungría Morell dice que Marcos Trinidad era tío de Juana (Rufino Martínez dice simplemente que Juana era parienta suya, Despradel Batista, en las biografías de Marcos Trinidad y de Juana Saltitopa, dice que eran primos hermanos.]

"Mujer de ya conocido carácter agitado e independiente, con pronunciada vocación para los lances propios de los hombres, Juana instantáneamente quedó afectada de ardor bélico que flotaba en aquel centro urbano [La Vega] mientras se construían apresuradamente defensas, se desempolvaban armas antiguas y se recolectaban machetes para esperar al Ejército Haitiano" (Rufino Martínez).

Cuando en marzo de 1844, las tropas haitianas se dirigen hacia Santiago, en esta ciudad se congregan tropas de comunidades vecinas, incluyendo de La Vega. "Llegadas las tropas de La Vega, entre las que figuraba la gente de Jamo, capitaneada por Marcos Trinidad, Juana, parienta suya, concurrió al cuartel de sus comarcanos con la resolución de participar en la esperada lucha como soldado. No se le veía más que en los grupos de la gente armada" (Rufino Martínez)

El 30 de marzo de 1844 al mediodía se inicia la batalla de Santiago. Juana en el fragor de la pelea ocupaba lugar entre los combatientes, estimulándoles con frases y ademanes de incitación. Secos por un instante los cañones de la línea de fuego donde ella actuaba, fue al río más de una vez a buscar el agua necesitada, mostrando un gesto de atrevimiento que por sí valía para mantener en alto la moral de la tropa" (Rufino Martínez).

Al respecto nos dice el historiador Dr. Alcides García Lluberes: "Tuvo suma importancia el papel que desempeñó la artillería en tan famosa jornada. Fueron las necesidades de aquella eficaz arma las que crearon las heroínas de la Batalla. Juana Saltitopa (a) La Coronela, fascina y obliga a que la secunde a todo una cohorte de abnegadas santiaguesas. ¿A dónde se dirigen? ¿Por qué estímulo son movidas? Las samaritanas van a apagar la sed a los monstruos de bronce que caldeados por la violenta y prolongada faena no podían ya seguir colaborando en la matanza... Algunos de los rechazados que se hallaban entre la ciudad y el río perecieron al vadear éste, el cual estaba crecido: las aguas del Yaque, que ya habían sido metralla en las cubetas de la Saltitopa y sus satélites, seguían matando a los enemigos de la Patria".

Dice Rufino Martínez: "Por su comportamiento insuflador de coraje en ese memorable día y los anteriores, los compañeros la llamaron en la adelante La Coronela, que fue su distintivo."

Terminadas las campañas libertadoras de la Independencia, las actividades de La Coronela fueron más de la vida privada que de la política. Esteban Aybar y Aybar, oriundo de San Cristóbal y soldado de la Independencia y de la Restauración, escribió en sus memorias (publicadas parcialmente por Despradel Batista):

"... la muerte que le dio una mujer de la vida, a un coronel haitiano, la cual se nombraba Merced y por mal apodo (a) Md. Sartaitopa, a esta la conocí anteriormente en Santiado por ser de allí, y el año 1952 la ví en Santo Domingo, ganando un sueldo de coronela, por el Gobierno, pero mas tarde Santana por su relajo, le privó del sueldo y empleo y la despachó otra vuelta para el cibao,..."

Casi siempre andaba, tanto en La Vega como en Santiago, acompañada por dos mujeres: Juana Colón, santiaguera, y Petronila Suárez, vegana (Despradel Batista).

En un artículo publicado en "El Progreso", de La Vega, el Dr. Jovino A. Espínola reprodujo el testimonio de Bríjida Minaya (Mamá Billa) (en Despradel Batista):

Sí; Juana en ese tiempo era una mujer más valiente que muchos hombres; te contaré que en una fiesta que dieron en la "La Jina Mocha", yo presencié que Juana tendió de una bofetada largo a largo en el suelo a Bartolo Pérez, porque este trató de abusar con ella echándole el brazo por el hombro y halándole una trenza. Debo decirte también que en Santiago ella peleó mucho contra los franceses prietos [haitianos]; en esas peleas Juana echaba para alante a los hombres que se acobardaban, atendía a los heridos, le pasaba agua a los combatientes para que calmaran su sed y refrescar los cañones, le llevaba pólvora en su delantal o en su pañuelo a los artilleros y les cantaba coplas a los soldados para que siempre estuvieran contentos y valerosos.

Yo recuerdo haberle visto un sablecito derecho, lo usaba terciado [señalándome del hombro derecho al costado izquierdo]. Oye, [me dijo], Juana era de Jamo, se mantenía aquí en el pueblo y podía ser mi mamá, yo entonces era muy jovencita, ella tendría como treinta años y no se quitaba de la cabeza su buen pañuelo de Madrás.

Fue un aciago día del inicio de la década de 1860 que Juana Trinidad, la Saltitopa, La Coronela inmortal, mientras regresaba de su lar nativo: su campiña del Jamo que jamás volvería a ver, murió oscuramente asesinada entre Nibaje y Marilópez, camino hacia y en las cercanías de Santiago de los Caballeros, el hidalgo pueblo que adoptó como suyo tras de haberse consagrado allí como una protagonista epónima, casi legendaria, de la gesta gloriosa de la Batalla de Santiago del 44. (Hungría Morell)

Petronila Gaú

Otra heroína de la Guerra Domínico-Haitiana es Petronila Gaú, de la cual se tiene menos informaciones (prácticamente nada) que lo conocido sobre Juana Saltitopa. Mientras Juana actuó durante la primera campaña, Petronila se distinguió en la Cuarta Campaña, al finalizar la Guerra.

Rufino Martínez dice: De Montellano, Sección de Sabaneta, en la Línea Noroeste. Actora en las refriegas sostenidas por los dominicanos en los campos de aquella región en el curso de las campañas de la Independencia. Rivalizó con los hombres en heroísmo. Se distinguió en la Batalla de Sabana Larga.